Recientemente los arqueólogos han examinado a través de tomografías los cuerpos de 86 pompeyanos, víctimas de la erupción de volcán Vesubio en el año 79 d.C. La catástrofe enterró las ciudades de Pompeya y Herculano y a sus ciudadanos. Ahora se revelan los primeros resultados de los escaneos masivos.
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jueves, 1 de octubre de 2015
martes, 22 de septiembre de 2015
Nativos del Amazonas, aseguran que hay un mundo, dentro del centro de la Tierra ¡¡¡
¿Qué pasa si el "Viaje al Centro de la Tierra", el clásico de Julio Verne, es realmente cierto? Y allí en algún lugar, un nuevo mundo entero está a la espera de ser explorado, un lugar donde de alguna manera, seres vivos habitan en las profundidades de nuestro planeta, un lugar que las culturas y las civilizaciones antiguas sabían que existían, o que todavía existe hoy.
lunes, 15 de junio de 2015
miércoles, 29 de abril de 2015
La Misteriosa Maldición de Tutankamón
Todos han oído hablar de la misteriosa maldición de Tutankamón en recortes de prensa en las leyendas y mitos que cuentan que los que profanarán la tumba de Tutankamón encontrarían la muerte. Pues es curioso pero los fallecidos suman mas de treinta relacionados con el descubrimiento y el posterior transporte de la tumba así como los tesoros de la tumba.
Todos directamente o indirectamente que estuvieron en la expedición fallecieron en extrañas circunstancias ¿coincidencia?. Podría ser pero algunas historias sobre las reliquias y la tumba del faraón dan que pensar sumando misterio a la tan comentada maldición de Tutankamón.
Tutankamón que estuvo sepultado durante 3270 años fue descubierto después de largas excavaciones el 26 de Noviembre de 1922, el faraón debía de tener 19 años cuando murió pues los escalones que bajaban a su tumba eran 19. En un principio que creía que este faraón fue asesinado pero estudios posteriores de la momia determinaron que su muerte fue a consecuencia de una fractura en una pierna que se complico infectandose para dar lugar a la muerte del enigmático faraón.
Los tesoros que se pudieron encontrar en aquella tumba tenían un valor incalculable desde piedras preciosas a vasijas, sillas, estatuas y demás objetos de oro macizo, sin contar los mantos reales en perfecto estado de conservación.El momento mas emocionante fue cuando Carter con su equipo lograron abrir la puerta de la ultima cámara en la que yacía la tumba del faraón el 3 de Febrero de 1924, se encontraron con una ataúd de granito el cual según las primeras visualizaciones ya había sido saqueado por ladrones del valle de los reyes que aunque nadie se atrevía a tocar el ataúd los broches de las puertas y algunos adornos estaban arrancados.
Carter coloco un canario en el lugar donde trabajo durante 16 años con el fin de alegrar la sombría estancia, pero un día una cobra se comió al pájaro ante la mirada de Carter. (La cobra es la guardiana de los faraones y representa a la diosa Edjo con forma de cobra).
El 5 de Abril de 1923 uno de los profanadores de la tumba murió tras la picadura de un mosquito, lo que comenzó a atribuir todo tipo de conjeturas sobre que la maldición de tutankamón había comenzado. En un principio ni Carter y ningún otro atribuyeron este hecho a la maldición, tan solo les parecía simple casualidad que un simple mosquito le traspaso una fiebre para la cual en aquella época no existía remedio alguno.El hombre que fue el que abrió la cámara tras romper unos sellos que aseguraban la cámara del faraón también murió en circunstancias extrañas tras llegar a su hotel del Cairo, por un ataque al corazón.
El radiologista Sir Douglas Reíd que estuvo ayudando a Carter realizandole radiografias a la momia corrió la misma suerte falleciendo. Sir Douglas Reíd con el cansancio acumulado totalmente agotado regreso a Suiza su país natal donde dos meses mas tarde murió sin que nadie pudiera dar explicación a su muerte. La secretaria de Carter también murió de un ataque en al corazón lo que llevo a que el padre de esta que también estuvo en la tumba se suicidara lanzandose desde un séptimo piso.
Las noticias corrían por las arenas del desierto y se decía que los demás trabajadores que estuvieron durante la profanación de la tumba también habían muerto. Pero esto no se acabo aquí. Cuando la momia fue trasladada a la Universidad del Cairo el 11 de Noviembre de 1925, Para realizarle una autopsia en la que se descubrió el cadáver tras hacer una incisión en las vendas lo que descubrió una gran cantidad de oro que cubría al joven faraón como brazaletes, piedras preciosas collares y finas telas de oro que cubrían el cuerpo casi en su totalidad, cuando descubrieron el rostro parecía que todavía tenia vida las facciones de su cara.
Poco tiempo después el ayudante del doctor Derry murio de un ataque al corazón.
Es misterioso pues el doctor Derry que fue el principal medico de la autopsia vivió hasta los 87 años de edad. Carter llego a los 67 años de edad y murió por aparentes causas naturales, cosas de la maldición de Tutankamón. Sin embargo los dos ayudantes principales de Carter murieron, uno de ellos representaba el poder económico ya que financio la escavación y el otro fue el que realizo la profanación principal al abrir la puerta, el señor Carter tan solo era un simple egiptólogo a sueldo, la explicación que le dieron a que el ayudante del doctor que realizo la autopsia muriera fue la siguiente, que la primera incisión fue realizada por el doctor Derry pero que todo lo demás fue efectuado por su ayudante por lo que en este caso cayó sobre este la maldición.
En el año 1935 las cifras de muertos relacionadas con el descubrimiento de la tumba Tutankamón eran de 21 muertes y a causa de una serie de sucesos la cifra alcanzo las 30 muertes. Otros accidentes se sucedieron relacionados con la maldición de Tutankamón como cuando un oficial se burlo de la maldición dándole una patada a la caja donde era transportada la mascara del faraón y poco después se fracturo la misma pierna con la que dio la patada complicandose hasta que después de seis meses se recupero.
La desaparición del poblado de Anjikuni

El misterio comenzó en 1930 cuando el cazador Arnand Laurent y sus dos hijos vieron un extraño destello que cruzaba el cielo septentrional del Canadá. Laurent declaró que la luz cambiaba de forma por momentos, de modo que en un instante era cilíndrica y al siguiente parecía una bala enorme.
Pocos días después un par de miembros de la policía montada que iban camino del lago Anjikuni se detuvieron en la cabaña de Laurent en busca de abrigo. Uno de ellos explicó que en el lago había “algo así como un problema”. Laurent les menciono el extraño avistamiento.
El policía preguntó al confundido Laurent si la luz que había visto se dirigía hacia el lago y éste le respondió afirmativamente,El policía movió la cabeza sin más comentarios, durante los años siguientes los Laurent no volvieron a ser interrogados. Ese fue un descuido comprensible pues la Real Policía Montada de Canadá ya estaba ocupada en esa época con el caso más extraño de su historia.
El cazador, llamado Joe Labelle, marchaba con sus raquetas de nieve hacia el pueblo junto al lago Anjikuni, se sintió agobiado por una extraña sensación de pavor. Normalmente, aquel era un ruidoso núcleo rural de mil doscientas personas y ese día, Joe hubiera esperado oír a los perros de los trineos que ladraban para darle su habitual bienvenida. Pero las chozas rodeadas por la nieve estaban recluidas en el silencio, y no salía huno de ninguna chimenea. Al pasar por la orilla del lago Anjikuni, el cazador vio que los botes y los kayaks todavía se hallaban amarrados a la orilla.Sin embargo, cuando fue de puerta en puerta, solamente encontró una soledad misteriosa. Aún estaban apoyados en las puertas los apreciados rifles de los hombres. Ningún viajero esquimal dejaría jamás su rifle en casa. Dentro de las cabañas, las ollas de caribú guisado estaban mohosas sobre los fuegos apagados hacía mucho tiempo. Sobre un camastro había un anorak remendado a medias y dos agujas de hueso junto a la prenda.
Pero Labelle no encontró cuerpos, ni vivos ni muertos, ni tampoco señales de violencia.En algún, momento de un día normal -cerca del almuerzo según parecía- se produjo una repentina interrupción en el trabajo diario, pero lo que la vida y el tiempo parecían haberse detenido en seco. Joe Labelle fue a la oficina de telégrafos y transmitió su informe al cuartel general de la Real Policía Montada de Canadá. Todos los oficiales disponibles fueron enviados a la zona de Anjikuni.
Al cabo de unas pocas horas de búsqueda, los policías montados dieron con los perros de los trineos perdidos. Estaban atados a los árboles cerca del pueblo y sus cuerpos se hallaban bajo una sólida capa de nieve.Habían muerto de hambre y de frío.(en otra version se menciona que habian sido asesinados)En lo que fuera el cementerio de Anjikuni, se produjo otro descubrimiento escalofriante. Las tumbas se encontraban abiertas, de las cuales, bajo una temperatura glacial, alguien se había llevado los cadáveres.
No se veían huellas fuera del pueblo, ni tampoco posibles medios de transporte por los cuales la gente pudiera haber huido. Sin poder creer que mil doscientas personas pudieran desvanecerse de la faz de la tierra, la Real Policía Montada de Canadá amplió su búsqueda. Con el tiempo, la investigación cubría todo Canadá y continuaría durante años. Pero después de tantos años, el caso sigue sin solución.
Actualmente la RCMP (Royal Canadian Mounted Police, Real Policía Montada del Canadá) niega la historia sobre la desaparición, niega que una aldea con una población tan grande hubiese podido existir en un área tan alejada de los territorios del noroeste.
martes, 28 de abril de 2015
La Muerte de Napoleón Bonaparte (¿Asesinato o Muerte Natural?)
5 de mayo de 1821. Isla de Santa Elena. Napoleón Bonaparte fallece a los 51 años de edad. Pero… ¿fue su muerte, natural? ¿o se trató de un asesinato bien organizado para darle una muerte lenta que pasara desapercibida a los ojos del mundo? ¿el arsénico que se ha descubierto en el análisis de sus restos fue suministrado por alguien o se lo tomó como medio para superar su depresión final?
Cada vez se están reuniendo más pruebas de que Napoleón fue, efectivamente, asesinado. La primera de ellas, fue la extraída de un mechón de cabellos del emperador, con el que el Laboratorio Forense del FBI en Washington y el Laboratorio de Investigación Nuclear de Londres han confirmado la presencia de restos de arsénico. Gracias al Departamento de Medicina Forense de Glasgow, además, se pudo determinar la proporción progresiva en que el arsénico entró en su cuerpo durante el mes anterior a su muerte.
Sin embargo, esa gran cantidad de arsénico en su cuerpo no indica a ciencia cierta que alguien se lo suministrara sin su consentimiento, pues en aquella época se usaba también, en pequeñas cantidades, como droga que daba una sensación irreal de superioridad y fuerza. En medicina, además, se tomaba arsénico contra los vómitos, contra el estreñimiento y contra la depresión.
No obstante, el propio Napoleón, en ninguno de sus escritos, hizo referencia a que tomara nada, y además, era público su rechazo a las drogas de la época. Incluso en el diario de de Louis de Marchand, su ayudante de cámara, se puedo leer que el 3 de mayo de 1821 se le administraron sin su conocimiento o aprobación diez gramos de colomel. Lo normal en la medicina de aquélla época era suministrar una dosis de un gramo, o, como mucho, dos gramos en casos extremos.También se ha antojado misterioso una petición expresa de Bonaparte en el que le indicaba a su médico que “luego de mi muerte, que presiento no muy lejana, quiero que abra mi cuerpo… Le recomiendo que lo observe todo cuidadosamente durante su examen”.
Partiendo, por lo tanto, de la base de que efectivamente Napoleón tenía arsénico en su cuerpo, y de que es improbable que lo tomara por su cuenta, lo que ha disparado el misterio de su muerte, es si detrás de todo, hubo una trama intencionada con el fin de deshacerse de él. Y es que muchos eran los interesados en que Napoleón no se recuperara.
La isla de Santa Elena se encuentra situada en el Atlántico Sur, a 1.930 km. de las costas africanas y a 3.500 de las costas de Brasil, en un lugar perdido e inhóspito. Una verdadera cárcel para un incómodo huésped. Una isla que vive permanentemente envuelta en la neblina; triste, desolada. Allí fue enviado el Emperador, y recluido, junto con todo su séquito. Permanentemente vigilado por un oficial inglés, Hudson Lowe, el emperador se sentía aislado, depresivo, y con continuos accesos de cólera.
Según los diarios de algunos que le acompañaban, poco a poco Bonaparte fue cayendo en la tristeza. El ambiente de la isla era tenso; por un lado, el oficial inglés, era implacable y duro; por el otro, su séquito que se había visto abocado a vivir desterrado allí por culpa de su señor. Sus mejores amigos lo fueron abandonando poco a poco. Los informes médicos señalaban el progresivo deterioro de su salud. Empezaron a aquejarle enfermedades como el cólera, o la hepatitis. Incluso alguno recomendó que lo sacaran de aquel ambiente inhóspito e insalubre, como hizo el médico irlandés O’Meary.
Napoleón estuvo incluso meses sin médico alguno que lo visitara y lo cuidara. Sin embargo, todos aquellos informes médicos eran alterados o se perdían, e incluso, uno de los médicos que lo trató, John Stokoe, fue llevado a un consejo de guerra por haberle diagnosticado una hepatitis crónica. Entre terribles dolores que él mismo contaba en sus cartas… “un cuchillo clavado que alguien se complace en remover”… Napoleón fue acercándose a su fin.
La autopsia que se practicó al cadáver, por el galeno Antommarchi (su último médico) se decantó como motivo de la muerte por un cáncer de estómago. Curiosamente, lo primero que debería observarse es que por un cáncer de este calibre, la persona que lo padece termina en un estado de absoluta delgadez, y Napoleón murió muy gordo, casi hinchado.
Resumiendo, Napoleón murió enfermo, no sólo por el ambiente de la isla a la que llegó, ni por su tristeza ni su soledad. Alguien administró arsénico al emperador, y una dosis final que posiblemente fue la que provocó aquel acceso final. La mezcla de calomel que le suministraron, junto con almendras amargas (sabor del arsénico) eran un cóctel letal muy conocido en aquella época. Además, el tártaro emético que le dieron para los vómitos, casualmente, contribuía a esconder el sabor y el olor de almendras amargas.
Los primeros responsables fueron sus médicos que, si es que no participaron, fueron incapaces de encontrar la razón de su enfermedad. Tampoco su séquito podía dejar de ser sospechoso, no sólo por le trato tiránico de Bonaparte, sino por haberse visto abocados a vivir en la isla, y por las ganas que seguramente todos tenían a volver a Francia, cosa que ocurriría en cuanto Napoleón muriera. Algunos, incluso, fueron beneficiados por el testamento de Bonaparte. y si esos son motivos más que suficientes, también lo son los políticos, pues la monarquía francesa no quería dejar la posibilidad de que algún día Napoleón Bonaparte pudiera volver al poder. Igualmente, la Corona británica estaba muy interesada en la muerte del Emperador, pues su mantenimiento en la isla les costaba ocho millones de libras anuales.
Y como sospechosos materiales, siempre quedarán para la Historia, aquéllos que estuvieron en la isla junto a Napoleón desde su llegada a Santa Elena y estuvieron con él hasta el final, pues el arsénico debió administrarse lentamente y en sus comidas habituales: el general Montholon, el mariscal Bertrand, su ayuda de cámara Marchand…
Pero Bartrand en los últimos años iba y venía al lugar de residencia del Emperador, por lo que sus posibilidades eran menores; Marchand, por contar, se le consideraba un amigo fiel, e incluso su madre trabajaba para la emperatriz María Luisa, por lo que difícilmente se atrevería a hacer algo en contra de Bonaparte… queda Montholon, general, gracias al rey Luis XVIII (uno de los principales interesados en que Napoleón despareciera y así asegurarse la Corona); los celos por las relaciones de su esposa con Bonaparte (del que incluso nació una hija a la que llamaban “la Bonaparte” porque se pensaba que era hija del Emperador y no de Montholon, sus deudas y la fortuna que recibiría del testamento del Emperador…
Para los principales investigadores del caso, Charles-Tristán, conde de Montholon, quedará para siempre, como el principal sospechoso del asesinato de Napoleón Bonaparte.
lunes, 27 de abril de 2015
Gigantes y titanes, esqueletos del pasado.
Una reciente actividad de exploración en la región Norte de la India, descubrió los restos de un esqueleto de talla fenomenal. Esta zona del desierto indio se llama Distrito Vacío. El descubrimiento lo hizo un equipo del National Geographic (División India) con el apoyo del ejército, porque el área es zona militar. El equipo de exploración encontró también tablillas con inscripciones que declaraban que nuestros Dioses de la tradición mitológica (Bahma) habían creado gente de tamaño colosal.
Eran altos, fuertes y poderosos, como para que, poniendo los brazos en torno al tronco de un árbol, pudieran arrancarlo de raíz. Fueron creados para poner orden entre los humanos, porque nosotros pasábamos luchando unos contra otros. Uno de los hijos de Bhima, de los hermanos Pandava, se piensa que llevaba en sí estos genes. Más tarde, estos seres, con el poder que se les diera, se volvieron en contra de los Dioses y, como resultado, fueron destruidos por el Dios Shiva.
El equipo del Nat Geo cree que los restos pertenecen a esa gente. El Gobierno de la India ha aislado toda el área y nadie puede acceder a ella, salvo el personal del Nat Geo. ¡Vean las fotos y noten el tamaño de los hombres junto a los restos! Claramente, estas imágenes no son más que un Hoax, un montaje fotográfico, la foto original comienza con el esqueleto de un dinosaurio en un yacimiento estadounidense.
Visitantes de otras Galaxias o sobrevivientes de civilizaciones desaparecidas como Lemurias o la Atlántida pudieran ser siete esqueletos gigantes encontrados durante una excavación en pleno centro de esta ciudad durante la construcción de un centro cultural y que de acuerdo a la forma de su entierro tuvieron que ser considerados como de alto nivel entre su comunidad seres superiores.
Los esqueletos encontrados en esta localidad representan los de más alta estatura en nuestro País pues rebasan los dos metros con cuarenta y cinco centímetros lo que hizo voltear la mirada de investigadores ya que los antiguos pobladores de estos lugares eran de muy baja estatura.
Esta zona es considerada rica arqueológicamente hablando pero a la fecha a tenido poca atención de las autoridades municipales y del Instituto de Antropología e Historia lo qué ha provocado el saqueo indiscriminado de piezas y objetos de las culturas Prehispánicas que con esta acción de la delincuencia se pierden la raíces de nuestro pueblo. Así lo manifestó el profesor en artes plásticas y escultura Tito Serrano quien fue el participe directo de un gran descubrimiento durante los trabajos de excavación para la construcción de la casa de la cultura de esta localidad y que viene a revolucionar algunas teorías sobre las razas que poblaron este sitio.
Esto fue el descubrimiento de siete esqueletos que presentaban características especiales en la forma de estar sepultados en forma de los Chac Mool de Yucatán en posición fetal con la cabeza recargada sobre vasijas como era la costumbre de nuestros antepasados Otomíes y Chichimecas que habitaron estos lugares.
Cabe hacer mención que esta forma de entierro solo se hacia con personajes distinguidos por lo que este hallazgo pudiera ser de algunos reyes o sacerdotes ya que los siete estaban acomodados de una manera circular todos con la dirección de sus pies hacia el centro. Pero de acuerdo a sus características antropométricas y gran estatura investigadores ufológicos piensan que estos seres bien pudieron ser provenientes de otra galaxia, la Atlántida o Lemurias civilizaciones desaparecidas en la noche obscura de los tiempos y que probablemente algunos de sus habitantes lograron sobrevivir siendo arrastrados por las corrientes marinas hasta estos lugares y adaptarse a la vida de los nativos a quienes encausaron al desarrollo utilizando sus grandes conocimientos.
No eran normales de acuerdo a su tamaño por este motivo solicitamos la intervención de los expertos del Instituto Nacional de Antropología E Historia nos dice el maestro en artes plásticas Tito Serrano quién fungía como director de la Casa de la Cultura en la administración anterior siendo el presidente municipal Jesús Rocha Reina. Fue precisamente durante las excavaciones para la construcción del nuevo edificio de la casa de la cultura cuando los trabajadores avisaron del hallazgo a sus superiores por lo que los trabajos fueron suspendidos mientras el INAH realizaba las investigaciones afortunadamente el maestro Tito Serrano logro medir las osamentas por lo que determino que los siete esqueletos eran de igual estatura todos median 2 metros con 45 centímetros y el cráneo tenía la forma de una bombilla y con las cavidades oculares demasiado grandes.
Los dedos de los pies eran muy largos y uniformes lo que llamo la atención de los investigadores pues los pies humanos tienen una definición descendente de mayor a menor por lo qué estos restos se consideran extraños. Se sabe dice el profesor de arte qué en otros puntos del mundo se han encontrado esqueletos de gran tamaño como por ejemplo en España, Perú e Indonesia pero estos no han rebasado los dos metros con diez centímetros por lo que se puede afirmar que los encontrados en este lugar son los más estatura del mundo.
Desafortunadamente parece ser que a las nuevas autoridades de la cultura e historia de esta localidad no les interesa ya que a la fecha nadie ha indagado acerca de estos restos que el INAH tiene en custodia en Guanajuato capital o en México y sería bueno que se gestionara su traslado al sitio en donde fueron localizados para que sean exhibidos como fomento al turismo. Han pasado ya muchos años de este hallazgo y no hay información con respecto a los esqueletos gigantes encontrados en este pueblo hay muchas especulaciones algunos afirman que por tratarse de seres Extraños fueron llevados a los Estados Unidos para ser estudiados por la NASA aunque no hay nada concreto.
Grupo Alarma de Investigación Paranormal encontró en la Historia Verdadera de la Conquista de la Nueva España de Bernal Díaz del Castillo que Hernán Cortes pregunto a Massecasi y Xicotenca de Táscala de donde provenían los aztecas ellos respondieron que sus antecesores les habían dicho que en los tiempos pasados había allí entre ellos poblados de hombres y mujeres muy altos de cuerpo y de grandes huesos.
Y que porque eran muy malos y de malas maneras que los mataron peleando con ellos y los que quedaron huyeron y murieron de viejos por lo que trajeron unos huesos como zancarrones de la rodilla a la cadera yo me medí ante el y era tan alto como yo atestiguo Díaz del castillo y así quedo asentado en sus crónicas. ¿Serian algunos de estos seres que llegaron a este lugar?
jueves, 23 de abril de 2015
Cementerio Embrujado...¿Ataúdes que se mueven?
Esto pasó en la isla de Barbados y en efecto, se hicieron estudios científicos serios, pero no pudieron obtener una explicación lógica al movimiento de los ataúdes; algo parecido ocurrió en el cementerio general de Mérida, pero, antes de comentarlo, hablaré brevemente del caso internacional
El 6 de julio de 1812, en Oistin (Isla de Barbados), un grupo de enterradores se dirige al cementerio de Christ Chursh llevando los restos mortales de la señora Dorcas Chase. En el panteón familiar, una edificación sólida, construida con grandes bloques de coral unidos con cemento, se encuentran ya los ataúdes de dos personas enterradas cinco años antes.
Cuando los sepultureros encienden sus quinqués, se encuentran con una visión realmente aterradora. Un ataúd había sido movido hacía un rincón y el otro se encontraba ahora pegado contra la pared opuesta a la entrada. Los enterradores y familiares asistentes no dan crédito a sus ojos y la tumba es de nuevo cerrada con gran dificultad, no sin antes haber depositado en el suelo el féretro de Dorcas Chase y puestos de nuevo en su sitio los otros dos.
Nadie comprendía cómo unos ataúdes, a la sazón revestidos de plomo, habían sido removidos en semejante lugar. En un intento por buscar culpables y racionalizar lo sucedido, se acuso a los esclavos negros de tal profanación.
Nada de todo aquello tenía el menor sentido, pues los ataúdes, aparte haber sido movidos, no habían sufrido ningún deterioro ni faltaba pieza alguna que hiciera pensar en un robo. ¿Era posible que los negros se tomaran una molestia tan grande para obtener unos resultados tan insignificantes?
Cuatro años después, la losa fue de nuevo levantada para enterrar a un niño, los ataúdes volvieron a encontrarse desordenados. Como en ocasiones anteriores, la culpa recayó otra vez sobre los negros, quienes insistieron en que no habían sido.
A los pocos meses se creó una gran expectación en Oistin, cuando otro difunto fue trasladado al panteón familiar de los Chase. Una gran multitud se congregó en el lugar para observar los extraños movimientos de ataúdes. Cuando la bóveda fue abierta… ¡todos los féretros habían sido cambiados de lugar!
Las paredes, el suelo y el techo, seguían estando en buen estado y no existía recodo alguno por el que pudieran pasar los posibles bromistas. Los ataúdes fueron reordenados, y la pesada losa fue vuelta a cimentarse en su sitio.
Durante tres años, el panteón, que no había sido vuelto a abrir, fue objeto de la visita de los curiosos. Su fama llegó incluso a Europa y muchos fueron los que tomaron interés por ese misterioso cementerio de Barbados.
Desde aquel día, los ataúdes no volvieron a dar motivos para el misterio, pues fueron sacados de la bóveda y trasladados a otros lugares del cementerio. Jamás se llegó a saber qué ocasionó semejante suceso incongruente
miércoles, 22 de abril de 2015
¡El bosque de los suicidios en Japón!
Sin lugar a dudas, uno de los lugares más tétricos y difíciles de ver y visitar en el Japón es el Bosque de Aokigahara o Jukai (Mar de árboles), conocido también como el Bosque de los suicidas.
El Aokigahara es un bosque de 35 kilómetros cuadrados, está ubicado al noroeste de la base del Monte Fuji entre la prefectura de Yamanashi y Shizuoka, y si bien es un lugar turístico debido al espacio natural que comparte con el referido volcán, también tiene la terrible reputación de ser el lugar favorito de los japoneses para cometer suicidios.A nivel mundial, el bosque de Aokigahara es el segundo lugar, después del puente Golden Gate de los Estados Unidos, con más suicidios en su haber. Se dice que anualmente, se encuentran en promedio 100 cuerpos de nuevos suicidas.
Nadie sabe por qué este bosque comenzó a tener esta reputación de maldito. Algunos dicen que la preferencia de los suicidas por este lugar, se debe a su gran extensión, que permite a estas personas perderse entre los árboles y evitar así que su cuerpo sea encontrado por sus familiares, otros señalan que su cercanía al Monte Fuji, le da a estas personas un ambiente de paz y tranquilidad que les permiten tomar con más calma su decisión.
Sea como fuere, las sensaciones oscuras que se desprenden de este bosque no son nuevas. Se dice que ya en el Japón del siglo XIX, se hablaba de que este bosque era gobernado por espíritus negativos, así como de las almas de niños y ancianos que en ese tiempo, eran abandonados en este lugar por sus familias, sobre todo cuando estas pasaban por dificultades económicas, enfermedades o hambrunas.
Como datos oficiales se dice que en el 2002, fueron encontrados 78 restos humanos; y en el 2003, se hallaron 100 cuerpos. Debido a esta alta tasa de suicidios producidos en este bosque, el gobierno japonés decidió tomar una serie de medidas para intentar convencer a las personas que se internan este bosque a que olviden su fatal decisión.
Una de estas formas es con la colocación de diversos carteles en la que invitan a la persona a reflexionar y pensar en su vida y en el dolor que causaría en sus familiares y amigos si deciden acabar con su vida.Uno de estos carteles, ubicado a la entrada del bosque dice lo siguiente: “Tu vida es valiosa y te ha sido otorgada por tus padres. Piensa en ellos, en tus hermanos e hijos. Por favor, busca ayuda y no atravieses este lugar solo”.
Asimismo, diariamente hay personas de buena voluntad que suelen visitar el bosque en busca de potenciales personas que se internan en el bosque con intenciones de quitarse la vida. Estas personas buscan convencerlos de que no cometan estas acciones o en todo caso, simplemente conversar con ellos y acercárseles para que estas personas puedan descargar o compartir sus preocupaciones.
Los “Cabezas redondas” del Tassili. ¿Dioses con escafandras?
Las pinturas rupestres de Tassili son sin duda alguna, evidencias de la posible visita extraterrestre que recibimos los humanos durante la pre-historia, concretamente en la meseta de Tassili, al sur de Argelia, en el árido desierto del Sahara. Según los expertos, en las cavernas de Tassili n’Ajjer está “la más importante colección de arte rupestre conocida”, son miles de millares de pinturas, que se cree que solo son el 20%, las demás han sido destruidas por la erosión.
Estas pinturas rupestres datan de 10 a 15 mil años de antiguedad; las pinturas de esa epoca suelen tener una sola tonalidad de color, en cambio, las de Tassili usan mas tonalidades, lo cual las hace mas especial aún. La gran mayoría de las imagenes son de animales: jirafas, avestruces, elefantes, bueyes, yacarés e incluso hipopótamos, lo cual demuestra que en la antiguedad esa región estuvo llena de vida, Tassili quiere decir “plataforma de los ríos”.
Actualmente, pueblos nómadas de África afirman que esas cavernas son óptimas para vivir. Según las pinturas, en aquel lugar rios no faltaban, selvas con animales y plantas tampoco, por lo visto, se encontraban muy cerca de esas cavernas. Las pinturas reflejan por orden de edad las ocupaciones de los pueblos que allí vivieron: caza y pesca (7.000 a.c.), cria de ganado (4.000 a.c),
cria de caballos (1.700 a.c.).
Los pueblos que vivieron en la meseta de Tassili dejaron grandes misterios, el primero es que no hay enterramiento alguno, lo cual es raro y el segundo, las extrañas pinturas de seres con casco y escafandras parecidas a la de los actuales astronautas.Llegados aquí, se debe aclarar que los hombres de la pre-historia no tenian capacidad para imaginar, es decir, estas pinturas no son fruto de la imaginación de estas culturas puesto que ellos retrataban lo cotidiano y sus vivencias diarias. Ellos no inventaban ni imaginaban cosas, entonces, ¿qué son esas figuras humanoides con casco, escafandra, guantes, botas y en algunos casos antenas?
“¡Los hombres de la Pre-Historia representaban cosmonautas! Es cada vez más probable que extraterrestres hallan visitado la Tierra hace 10 mil años”, esa es la opinión del arqueólogo ruso Alexei Kazantsev cuando visitó Tassili en 1962, divulgó algunas fotografias de estos seres que llamó “Los Marcianos de Tassili”.
En 1976, una expedición de investigadores españoles viajaron a esta zona del Sahara para investigar mejor estas maravillosas cavernas de Tassili n’Ajjer, la expedición contó con diversos problemas con las autoridades Argelinas puesto que se encontraban al borde de una guerra con Marruecos. También tuvo bastantes problemas con las tempestades de arena de estas zonas, pero después de un duro trabajo, estos españoles realizaron el mejor trabajo fotográfico de las cavernas de Tassili.
“Seres extraterrenos posaban regularmente en el Tassili y establecían contactos con sus habitantes. En una de esas veces, ellos secuestraron varias mujeres de su tribu para el interior de la nave y partieron. Y las mujeres fueron devueltas con la semilla de la nueva raza.”Ocho milenios antes de cristo, antiguas civilizaciones y pueblos de África representan sus acciones cotidianas en las cavernas del macizo de Tassili n’Ajjer, extraños seres son pintados, seres que parecen de carácter extraterreno. Mas de 5.000 pinturas catalogadas, y se cree que se puede duplicar ese número debido a que aun hay zonas no exploradas.
Las primeras informaciones sobre este maravilloso “museo” paleolítico nos llegan de los años de La Primera Guerra Mundial, imágenes y datos tomados por la Legión Extranjera Francesa que habían explorado regiones a mas de 1400 km de Argel. A principios de 1933, arqueólogos y geógrafos franceses pudieron observar algunos apuntes de las pinturas tomados por el teniente Charles Brenans, que era el responsable del puesto de Djanet, Brenans al llevar a cabo un reconocimiento con su escuadrón de camellos sobre la meseta, fue el que descubrió las cuevas, cuevas forradas de coloridas pinturas.
La emoción de este descubrimiento, se proclamó rápidamente puesto que hasta aquel entonces, se creía que aquellas zonas de África nunca fueron habitadas. La comunidad científica quedó asombrada al divisar aquellas representaciones de la vida material, espiritual y religiosa de los pueblos del paleolítico del Sahara. Algunos científicos ya afirmaban que el desierto del Sahara había sido una zona de rebozante vida hace 4000 años, cosa que quedó totalmente demostrada gracias a estas pinturas.
Después de varios años, un pequeño grupo de especialistas del Sahara, recorrieron las montañas de Tassili para realizar un estudio más profundo sobre la situación de las pinturas. La guerra impidió que se pudiera llevar a cabo un estudio en profundidad y serio de las pinturas, por lo que el grupo de especialistas tuvo que recurrir al ejército francés. Entre estos especialistas se encontraba una persona de carácter excepcional y amante del desierto por encima de todo, el etnólogo y arqueólogo francés Henri Lhote.Henri Lhote era huérfano desde niño, comenzó a trabajar a los 14 años, años mas tarde sufre un grave accidente, accidente que truncó su carrera de aviador militar. A los 20 años, ansioso de aventuras, busco la forma de vivir y trabajar en el desierto. Obtuvo un trabajo que trataba de combatir la langosta en el desierto, para ello recibió 2.000 francos, con los que Henri Lhote compró un camello y varios libros sobre la langosta, con este equipamiento y sin nada de experiencia a sus espaldas emprendió un viaje hacia el desierto sin saber los peligros de ese inmenso mar de arena.
Estuvo más de tres años en el desierto del Sahara, alejado de cualquier núcleo urbano y civilización. Recorrió el desierto más grande del mundo varias veces en todas direcciones, lo que en su viaje sumó más de 80.000 km y entabló amistad con los Tuaregs, gentes qu
e pueblan la región de los ríos secos en el macizo de Ahaggar. Gracias a los conocimientos que ganó sobre el desierto, la universidad de París lo premió con un doctorado. Gracias a este destacado nombramiento, su pasión por el desierto se vio intensificada aun mas, lo que lo llevó a preparar una expedición para investigar los enigmáticos “dioses” de Tassili, expedición que no se realizó puesto que estalló La Segunda Guerra Mundial.
Cuando estaba de servicio, una gravísima lesión de columna vertebral lo dejó totalmente incapacitado y estuvo diez años tendido de espaldas. El destino se interponía en su sueño de plasmar en papel aquellos tesoros de arte paleolítico.A principios de 1956, obtuvo ayuda del gobierno francés y de algunas entidades científicas para poder organizar por fin la expedición a la meseta de Tassili n’Ajjer. Tanto el viaje como la inmensa zona de desfiladeros presagiaban toda clase de riesgos. Pero Henri Lhote jamás retrocedió un solo paso, quería cumplir su sueño a toda costa.
En febrero, el equipo de Henri Lhote se pone en marcha hacia el peligroso desierto, la expedición cuenta con treinta camellos, un guía tuareg, dos auxiliares y los especialistas:
- George Le Poitevian (43 años) pintor y otro apasionado del Sahara.
- Claude Guichard (23 años) especialista en frescos.
- Jaques Vilet (20 años) alumno de la escuela de artes aplicadas.
- Phillippe Letellier (20 años) fotógrafo y cineasta de la expedición.
- Irene Montandon, diplomada en lengua Bereber, vivía entre los tuaregs y participó durante tres meses en la expedición.
Los días son agotadores, a partir de Yanet empiezan a aparecer desfiladeros en las montañas. La meseta de Tassili se encuentra a mas de 700 metros de altura sobre el nivel del mar. El propio Lhote describió el ascenso a dicho lugar:
“Las bestias tienen cortado el aliento por el esfuerzo, la rampa es cada vez más empinada y la mole de pedruscos se va haciendo más imponente. Algunos camellos se desploman bajo la carga que cae rodando torrentera abajo; los hombres deben acudir a todas partes. En los guijarros se perciben huellas de sangre, pues sin excepción todos tienen despellejadas las patas y se han dañado las pezuñas en las aristas cortantes de las rocas. El animal que lleva las grandes cajas con los tableros de dibujo acaba de desplomarse bajo su carga que ha dado contra una peña y está claro que jamás podrá incorporarse. Mando sacar los tableros y tomo la decisión de que nos los carguemos al hombro. Cada uno recibe su parte y aquí comienza el calvario para todos, pues aún no se divisa la cima y el sendero se encrespa más y más bajo nuestros pies…”Después de incontables esfuerzos, se cumple la hazaña, y cada día que pasa en la meseta de arenisca equivale a mas sorpresas; cuevas, acantilados, abrigos en las rocas. Las cuevas de las pinturas están dispersas por el terreno.
“Lo deforme y lo fantástico de sus contornes finge graneros desfondados, castillos de ruinosos torreones, decapitados gigantes en actitud de súplica. Atraviesan ese dédalo y en él se entrecruzan desfiladeros de piso arenoso, angostos como callejas medievales. Quien allí se aventura cree hallarse en una ciudad de pesadilla.”
Henri Lhote y su equipo llegan a su meta, Lhote comienza el trabajo de calco y coloreado de las pinturas. En cada laberinto de roca hay nuevas colecciones de arte rupestre paleolítico. Las pinturas son muy extrañas, cazadores, arqueros, grandes escenas de la vida cotidiana, pequeñas gacelas o los descomunales y amenazantes “dioses” que se localizan en superficies cóncavas o convexas. Para poder calcar los dibujos centímetro a centímetro es necesario estar de rodillas o tumbado en los deformes salientes de rocas.
“Estábamos literalmente trastornados por la variedad de estilos y de temas superpuestos, en suma, nos tocó enfrentarnos con el mayor museo de arte prehistórico existente en el mundo y con imágenes arcaicas de gran calidad, pertenecientes a una escuela desconocida hasta el presente.”
Después de explorar la región de Tan-Zumaitak y la de Tamir, Henri Lhote y su equipo se dirigían al pequeño macizo de Yabbaren. “Cuando veas Yabbaren -le había dicho su viejo camarada Brenans- te quedarás estupefacto”. Y no mentía cuando lo dijo, Yabbaren en el lenguaje de los tuaregs significa “Los Gigantes”, en este lugar es donde están representados los supuestos cosmonautas, son unas pinturas inmensas y desconcertantes. “Cuando nos encontramos entre las cúpulas de areniscas que se parecen a las aldeas negras de chozas redondas- dice Lhote- no pudimos reprimir un gesto de admiración hasta el punto el caos es salvaje e impresionante”. Esta zona parece como una pequeña ciudad, con sus calles y demás elementos urbanos, todas las paredes están cubiertas por estos seres de “cabezas redondas”, imágenes de gran tamaño pintadas entre el 7.500 o el 8.000 antes de cristo.
Estas pinturas no solo reflejan a los habitantes de las tribus que habitaron la meseta de Tassili, sino también a posibles cosmonautas que llegaron a la tierra durante el periodo paleolítico. Tal vez representen a seres superiores que descendieron en la meseta y que ante el temor de los nativos, pasearon por esa región montañosa del sur de Argelia observando la convivencia, evolución y técnica de los primeros grupos humanos. El propio Henri Lhote después de observar al “Gran Dios Marciano” de Yabbaren, escribió:
“Hay que retroceder un tanto para verlo en conjunto. El perfil es simple, y la cabeza redonda y sin más detalles que un doble óvalo en mitad de la cara, recuerda la imagen que comúnmente nos forjamos de un ser de otro planeta. ¡Los marcianos! Qué título para un reportaje y qué anticipación. Pues si seres extraterrestres pusieron alguna vez pie en el Sahara, hubo de ser hace muchísimos siglos ya que las pinturas de esos personajes de cabeza redonda del Tassili, cuentan, por lo que colegimos, entre las más antiguas. Los “marcianos” -prosigue- abundan en Yabbaren y hemos podido trasladar no pocos frescos espléndidos referentes a su estadía. Brenans había señalado algunos pero las mejores piezas le habían pasado por alto pues son prácticamente invisibles y para volverlas a la luz ha sido menester un buen lavado de las paredes con esponja.”
Entre estos descubrimientos hay un gran fresco en el que la figura central es “El Dios Astronauta” al que Henri Lhote considera de un periodo anterior al de “El Dios Marciano”. Lhote clasificó los dibujos en distintos grupos y periodos, muchos de los dibujos datan de más de 10.000 años de antigüedad, y en los que se podía apreciar seres con escafandra, guantes, botas, casco, extraños equipos e indumentarias, y en algunos casos seres con aspecto al mas puro estilo de los guionistas de Hollywood. Estableció los siguientes grupos:
A) Seres de cabeza redonda y cuernos de pequeño tamaño.
B) Diablillos.
C) Dibujos del Período Medio con hombres de cabeza redonda.
D) Hombres de cabeza redonda evolucionada.
E) Período decadente de las cabezas redondas.
F) Hombres de cabeza redonda muy evolucionada.
G) Período de los Jueces de Paz o terminal.
H) Hombres blancos longilíneos del período prebovidense.
I) Hombres cazadores con pinturas corporales del período bovidense antiguo.
J) Estilo bovidense.
K) Período de los carros.
L) Período de los caballos montados o de los hombres bitriangulares.
La aparición de algunos símbolos junto a los frescos, han hecho suponer a varios investigadores la posible existencia de algún tipo de escritura hace 5.000 años, lo cual es un duro golpe para las tesis oficiales en las que se mantienen que Mesopotamia es la cuna de la civilización y de la escritura.
Estos presuntos “extraterrestres” se repiten también en las regiones de Azyefú, Ti-n-Tazarif y en Sefar. En Ananguat, dentro de un fresco de distintos estilos, se puede distinguir a un extraño personaje que se encuentra con los brazos extendidos hacia delante y sale de un extraño objeto ovoide. Lhote escribió acerca de este fresco lo siguiente:
“Más abajo, otro hombre emerge de un ovoide con círculos concéntricos que recuerda un huevo, o más problemáticamente un caracol. Toda prudencia es poca para interpretar semejante escena, ya que nos hallamos ante unos temas pictóricos sin precedentes.”
Esas son las palabras de Henri Lhote, el etnólogo y explorador que rescató el patrimonio artístico de remotos pueblos que habitaron este maravilloso lugar. Los “Dioses de cabezas redondas” refuerzan la fascinante hipótesis con múltiples indicios de distintas partes del mundo referentes a la posible intervención de seres del mas lejano espacio en el remoto pasado del planeta tierra.Aun hoy, en la meseta de Tassili n’Ajjer, el “Gran Dios Marciano” permanece imborrable en la roca del macizo argelino. Estas pinturas son quizás un testimonio mudo de la visita de seres que llegaron de las estrellas, seres de inteligencia superior provenientes de algún rincón del universo. Nuestras mentes no están preparadas para asimilar lo que allí aconteció hace milenios, solo están preparadas para percibir un pequeño fragmento de esta fascinante historia.
Cementerio Highgate “La muerte en todo su esplendor”
Los cementerios, sitios que nos recuerdan la fragilidad de la vida, pero tambien lo transitorio de la muerte Que hacer cuando te encuentras con uno que él mismo parece estar sepultado por la naturaleza y donde el misterio se alberga en todos sus rincones?, bienvenidos a Highgate…
Los siete magníficos son un grupo de cementerios que se crearon en Londres durante el siglo XIX para suplir las carencias que había en este sentido por la celeridad de crecimiento poblaciona,l y que obligaba a que sus muertos fueran enterrados casi que a ras de la tierra o a desenterrar a los anteriores para sepultar los nuevos, lo que se había convertido en un problema de salud pública.
Highgate fue el tercero de los siete, el arquitecto e ingeniero civil Stephen Geary, fue el encargado de diseñarlo y planificarlo. El lugar en el que se encuentra (de unos 20 acres) era parte de los terrenos de la mansión perteneciente a Sir William Ashurst, alcalde de Londres en 1693.
Formado por una entrada en Arco Tudor que conectaba dos capillas, una a la derecha, la más pequeña de Disidentes (ahora una oficina), y a la izquierda está la Anglicana; seguidamente un grupo de construcciones con diseño gótico aunque dispuestas de forma clásica.
El paisajista, David Ramsay, diseñó unos caminos serpenteantes y senderos que comunican el área de enterramientos con los edificios y la terraza, justo debajo de la capilla de St Michael. Se accede a esas construcciones a través de un arco flanqueado por columnas y obeliscos egipcios, conocido como la Avenida Egipcia.
Esta avenida, con tumbas a cada lado, nos conduce, por debajo de un puente, hasta el Círculo del Líbano que se contruyó alrededor de un magnífico cedro que había crecido en los jardínes del antiguo propietario y que todavía domina el cementerio, las catacumbas se contruyeron a cada lado del pasadizo circular. Las escaleras nos conducen a la terraza justo debajo de la capilla. El obispo de Londres consagró el cementerio en mayo de 1839 e inmediatamente gozó de gran éxito.
No sólo era un lugar popular y de moda para ser enterrado sino que se convirtió en una atracción turística para aquellas personas interesadas en la arquitectura y que querían disfrutar de unas magníficas vistas de Londres. Tuvo tanto éxito que en 1857 se abrió otra extensión al otro lado de Swain’s lane, llegándose así a los 50 acres. Las capillas siguieron funcionando en ambos sitios y se empezó a usar un sistema hidráulico subterráneo desde el que los ataúdes viajaban por un túnel bajo la carretera hasta el nuevo cementerio para que no fueran sacados de tierra sagrada, desde entonces el cementerio quedó dividido en dos secciones:
Zona Este; Es la más nueva y discreta en cuanto a la majestuosidad de sus sepulcros aunque como siempre hay algunos que resaltan como el mausoleo Dalziel En muchos sitios es imposible saber donde empieza el cementerio y donde el bosque, dandole un mágico encanto de naturaleza devorando al hombre y a sus creaciones.
Es morada de muchos huéspedes ilustres, pero quien mueve las masas hasta este lugar es el mismo que se encargo de moverlas en vida, Karl Marx. Su tumba está coronada por su gigantesca cabeza barbuda, aunque no siempre esta fue su tumba, inicialmente estuvo en otra parcela más abajo pagada por Engels, el partido decidió exhumarlo y colocarlo en donde se encuentra actualmente, un sitio más acorde para sus encuentros.
Sin embargo, y a pesar de la importancia de sus importantes moradores el encanto de este cementerio no se encuentra aquí sino en la zona Oeste; la hermosa pero siniestra y enigmática, allí donde se encuentran panteones de gran belleza que han sido incluso declarados de interés histórico.Pero, este tampoco es su encanto según historias que se tejen hace mucho tiempo alrededor de él, éste funciona como un centro de poder o una puerta a otras realidades, se dice que nadie con conocimiento real de las artes arcanas pondría un pie en este sitio si le es posible evitarlo, pues existe en él una ruptura tan grande con la realidad que casi cualquier cosa se puede encontrar merodeando en sus senderos o en las catacumbas.
Esa misma caracteristica hace que quienes buscan el camino más rápido para enfocar sus conocimientos muchas veces hagan caso omiso a estas advertencias y se arriesguen a entrar pero no regresan u otros tantos regresan pero no son los mismos.
Aunque estando en el lado este se podrian encontrar sorpresas feas como devoradores de almas, nada se compara con el lado oeste donde hay circulos de demonios menores huyendo de exorcismos u otras cosas.
Estas mismas condiciones se prestan para que ocultistas aficionados hagan rituales, ouija o persigan tumbas buscando vampiros; los demonios entonces juegan a asustarlos suplantando a alguna persona o incorporándose en ellos para hacerles perder la conciencia por días o a veces hasta años.Pero tambien se habla de dos demonios mayores, con todo y sus cortes, uno que habría fijado su residencia en las catacumbas y el otro que dicen habita en la tumba de Julius Beer quien fuera el dueño del periodico “the observer” y que siendo Judio renegó de su religión para poder ser enterrado allí, y que desde entonces le
acompaño la mala suerte muriendo su hija
y esposa antes que él rumorandose que las había asesinado; se ha regado la leyenda que es un vampiro pero lo que se supone es la realidad es que él solo es un alma que vaga escondiendo su cadáver y los de su familia para que no sean profanados por los caza vampiros.El portal es de tales dimensiones que aunque poca, existe la probabilidad de ver cruzar a la realidad a un antiguo o a un leviatán, pero por ello mismo cualquier actividad mágica allí es un imán para toda clase de seres diabólicos.
A parte de ello existen otros tantos relatos y personajes que deambulan en las noches de Highgate y que han dado inspiración a historias como la de drácula de Bran Stoker que, aunque con otro nombre fue ambientada en este misterioso lugar.
En la década de los 70′s fue tan creciente el rumor de vampiros que se organizó incluso una cacería de éstos, aunque probablemente no se tratara en ese momento más que de un ardid publicitario que logró volcar toda atención hacía él, que en ese momento se encontraba casi en ruinas con lo cual logró recuperar mucho de su esplendor.Cierto o no la verdad es que encontrarse ante pasajes tan intrincados y lúgubres siempre sera un reto al coraje.
San Miguel in Excelsis. El ángel que parece un astronauta.
En la cima de la sierra de Aralar, Navarra, se encuentra la ermita de San Miguel in Excelsis. Así llamada por estar dedicada al arcángel Miguel, e in excelsis, que significa “en lo más alto” o “en las alturas”, en latín. Porque de allí vino el santo para matar a un dragón.
Esta ermita del siglo XII, románica, se levanta sobre otra más antigua, del siglo VIII, en una región plagada de dólmenes neolíticos, por lo que se supone que desde tiempos muy remotos toda la región se consideraba un enclave sagrado. Los romanos levantaron aquí su altar del cielo, Ara Coelis, y en tiempos visigodos comenzó el culto al Arcangel San Miguel como artífice de un milagro, matando al dragón – serpiente que habitaba la cima del monte.
En la iconografía clásica, se representa al San Miguel vestido con armadura y con un yelmo en la cabeza, aunque no siempre. El yelmo del santo en esta ermita es un poco más peculiar, aquí la sorpresa nos la llevamos al ver la imagen de San Miguel. Hay quien ve en lugar de un ángel un astronauta con escafandra, aunque a mí siempre me ha parecido más un buzo.
La explicación es sencilla. La imagen original, del siglo X, muy venerada, fue robada y solo se recuperaron unos fragmentos muy deteriorados, por eso construyeron un relicario, pero no un relicario cualquiera, sino uno en forma de ángel o de figura humanoide con alas con una especie de escafandra por cabeza, con una puertecita en la cara, que sería el relicario, y donde se depositaron los trozos de la primera imagen, y otra en el pecho con pedazos de la cruz que bajó del cielo San Miguel cuando mató al dragón.No se sabe cómo era la figura original, que su cabeza era peculiar sí podemos sospecharlo, porque fue lo primero que robaron, dejando al santo decapitado. Existen dos versiones sobre la reconstrucción actual, o la figura actual tendría el cuerpo original tallado en madera, más la cabeza redonda relicario y la cruz que soporta que fueron añadidas después del robo, en el siglo XVIII, o bien toda la figura original desapareció y la nueva fue tallada en madera en 1756 y cubierta de plata dorada. La segunda es la más probable, a no ser que durante los años la peculiar imagen haya sufrido más robos y transformaciones.
La figura es muy peculiar para su época. Su cabeza podría ser un yelmo o un apaño de un artista muy original. No tuvo como modelos al traje de buzo o de astronauta, el traje de buzo fue inventado en 1837 y los primeros trajes de astronautas en 1914. Aquí el artista dio rienda suelta a su imaginación, o, este San Miguel que vino de las alturas… ¿ya llevaba ese traje?.
En esta foto podemos ver el primer traje de astronauta, usado en aviación, inventado por Emilio Herrera Linares en 1914.
La leyenda del santuario no tiene desperdicio y es de esas historias entrañables para contar al abrigo del fuego. El primer santuario fue destruido durante la invasión musulmana de la península, y cuentan, que lo reconstruyó una sola mujer, una anciana, que fue subiendo y cargando monte arriba piedras y vigas de madera. No se sabe su nombre, algunos la llaman “la Maru”, pero no trabajó sola, sino que contó con la ayuda de los ángeles que bajaron del cielo para construir con ella la nueva ermita.La historia de cómo se construyó el primer santuario en el siglo VIII también tiene su gracia. Un caballero de la zona, Teodosio de Goñi, al regresar a su casa y descubrir a dos personas durmiendo en la cama matrimonial, pensó que se trataba de su mujer, doña Constanza, y un amante, y los mató.
Cuando vio salir a su esposa de la iglesia viva, descubrió que a quién había matado era a sus propios padres, ya que en su ausencia, su esposa había cambiado de cama, durmiendo sola. Como penitencia tuvo que llevar unas enormes y pesadas cadenas que sólo se desprenderían por obra de un milagro. El milagro ocurrió cuando el Arcángel Miguel mató al dragón del monte Aralar que iba a comerse al caballero. Por ese motivo, el matrimonio mandó construir el santuario.
Igual que robaron la imagen primitiva, también robaron el retablo bizantino de esmaltes que se encontraba detrás de ella. El retablo ha sido recuperado intacto, por suerte, hace relativamente pocos años.
Para los fanáticos de los objetos o luces volantes no identificados, este es un buen lugar de avistamiento, o al menos eso dicen.
lunes, 20 de abril de 2015
La luz al final del tunel... la experiencia cercana a la muerte?
Resulta llamativo pensar que el efecto túnel no es otra cosa que una interpretación “a posteriori” de una percepción lumínica creciente que muchas personas sufren en el momento de morir. Por ejemplo, en algunos lugares de Asia donde no existen túneles las personas dicen ser testigos tan solo de una luz que va inundando el campo visual.
Por el contrario, en nuestra cultura las personas identifican este fenómeno con el hecho de encontrarse avanzando a través de un túnel.
¿En qué ocasiones se da?
Algunas investigaciones que intentaron reproducir este fenómeno de manera artificial mediante el aumento de dióxido de carbono en sangre y luego clamaron a los cuatro vientos haber encontrado la clave de esta cuestión olvidaron algo muy importante: el aumento de dicha sustancia provoca confusión mental, amén de la susodicha luz, mientras que en las experiencias cercanas a la muerte lo que ocurre es exactamente lo contrario: hiperclaridad, hasta el punto que las personas que sufrieron esta experiencia presentan serias dificultades para poder expresar y verbalizar, una vez recuperadas, la riqueza de la misma, fenómeno que se conoce como inefabilidad.
¿Cuántas probabilidades hay de experimentar esto?
No es menos cierto que no todo el mundo no solo no experimenta experiencias cercanas a la muerte sino, obviamente, tampoco la luz tuneliforme. Podríamos decir que entre un 10 y un 20% de las personas que se recuperan expresan esa cuestión. Tampoco podemos olvidar que siempre nos referimos a aquellos que sobreviven, constituyendo un profundo misterio lo que sucede con aquellos otros que nunca retornan.
¿Cómo lo describen las personas que lo mencionan?
Durante la estancia en el túnel también suelen presentarse fenómenos auditivos en forma de zumbidos un otro tipo de sonidos no identificados. Otros, por el contrario, son capaces de percibir alguna especie de melodía.
El transcurso por esta especie de túnel es, en ocasiones, un tanto accidentado. Algún paciente me refirió ser ayudado en su avance hacia la luz por manos invisibles que parecían agarrarlo sutilmente para facilitar el tránsito hacia mejor vida. Otras personas relataron que su sensación era más bien de “caída” un tanto vertiginosa mientras se deslizaban por ese vórtice a gran velocidad. En cualquier caso, las sensaciones no suelen ser desagradables, de manera que quien vivió esta experiencia no suele tener temor a enfrentarse a la muerte en una próxima ocasión.
El túnel parece estar ahí, esperando a drenar nuestras consciencias al final de nuestras vidas para encontrarnos con otra realidad. Mientras tanto, disfrutemos de esta vida.
martes, 14 de abril de 2015
Existio Realmente Frankenstein?
Acostumbrados a ver las imágenes de un monstruo fílmico y televisivo, existen ideas equivocadas sobre la novela de 1818 de la escritora Mary Shelley: su 'Frankenstein o el moderno Prometeo', o simplemente 'Frankenstein' Aquí están algunas de las respuestas a esos mitos sobre Victor Frankenstein, el creador del monstruo.
¿Es el Doctor Frankenstein un médico de verdad?
En realidad Victor Frankenstein no es médico ni se le menciona como tal en ninguna parte del libro. De hecho, la palabra 'doctor' no figura siquiera una vez en el texto de Mary Shelley, aunque hay que reconocer que la mayor parte de las investigaciones de la época se realizaba por médicos, en un momento en el que todavía no existía la moderna separación posterior entre las diversas ramas de la ciencia. A Victor le apasiona la anatomía, en su búsqueda de lo que él mismo denomina 'el principio de la vida'.En todo caso, el concepto de 'Doctor' Frankenstein habría que buscarlo en las películas posteriores que, casi cien años después de la publicación de la novela, comenzaron a distorsionar su figura hasta convertirlo en un moderno doctor en medicina.
En el libro, Victor Frankenstein es un joven suizo, concretamente de la entonces República de Ginebra, que apasionado por el estudio se traslada a la universidad germana de Ingolstadt. Allí, tras diversos escarceos en diferentes ámbitos del conocimiento, descubre una verdadera pasión por la filosofía natural (lo que actualmente serían las ciencias naturales).
¿Es cierto que fabrica su monstruo con cuerpos robados de cementerios?
Efectivamente, el monstruo creado por Victor Frankenstein estaría conformado con restos de seres humanos, e incluso de cadáveres de animales: 'La mayor parte de los materiales me los proporcionaba la sala de disecciones y el matadero', asegura él mismo en la novela.El propio científico confiesa, aunque en una única frase de todo el libro, haberse convertido en salteador de tumbas en su búsqueda de restos. La pasión desatada a finales del siglo

























